lunes, 21 de septiembre de 2009

SÓCRATES Y TUI




En el recien creado Instituto de Segunda Enseñanza de Tui, se pusieron en práctica los nuevos sistemas pedagógicos impulsados por la reciente II República, siguiendo las reformas metodológicas de Amós Salvador y Giner de los Ríos.
Un joven profesor de dibujo,
Benito Prieto Coussent, con 25 años, desarrolló sus inquietudes pedagógicas-didácticas con sus alumnos, pero no solo en el ámbito de las aulas, sino en su entorno. Sus enseñanzas al alumnado se cristalizó en lo que, periódicos de la época, dieron en llamar "Resurección del Románico del S. XX".
Este profesor fuera de horario lectivo, daba clases gratuitas a obreros, lo que supuso una obra pionera en la " Formación Profesional", fomentando verdaderas vocaciones.
Fruto de este trabajo y experiencias, fue el labrado, con sus alumnos, de dos bloques de granito que luego se hicieron monunemtos a Valle Inclan y a SÓCRATES. El primero instalado en los jadines de Pontevedra y el segundo en los de Tuy. Contaron con una vida efímera debido a la Guerra Civil.
Se erigió el monumento a SÓCRATES, en Tui, como símbolo de la sabiduría y de la inteligencia. Pero los días oscuros de "La fuerza al poder" con su mirada clara y lejos y la frente levantada, molestaba a su inteligencia, y perpetraron el primer atentado, rociándolo con alquitrán. Y ya después, lo condenaron a muerte y lo ejecutaron, como lo hicieron allí al lado, con los que defendieron las ideas y la libertad. En un acto de felonía y cobardía, lo arrojaron a las profundas aguas de río Miño.
Allí permanece dialogando con algas , lampreas, truchas, sábalos y angulas:
Sólo sé que no sé nada...
Solo hay un bien,el conocimiento, solo un mal, la ignorancia.

Después de estos años de oscuridad tenemos que levarlo a la luz.
Repongamos esta afrenta al símbolo de la sabiduría, erigiendo por suscripción popular, una copia del monumento a SÓCRATES en su primitivo emplazamiento. La Tui del S.XXI se lo debe.

1 comentario:

elblogdesuso dijo...

Buen artículo, no tenía ni idea del monumento a Sócrates.

Sólo una sugerencia: Los artículos quedan mucho mejor en tipo de letra normal que en negrita.