viernes, 2 de junio de 2017

CON EL MOTOCLUBTUI125 A VISITAR EL FARO MONTEDOR


El Faro Montedor, es el último  faro o farol, como así llaman en Portugal, situado más al norte de este país, que limita con España, en su fraja atlántica y que da cobertura  por la línea de la costa, siguiendo la enfilación con el Faro de Cabo Silleiro, el  Cíes, Sálvora, Fisterra, etc.
El edificio actual fue inauguarado en 1910. Tiene la torre 27 m. altura . Para visitarlo, está abierto al público, al igual que a todos los faros de Portugal, los miercoles desde las 14 h. a las 16 h. locales.

Para ello, salimos de Tui, en amor y compañía, con un nuevo compañero, nuestro amigo Nacho.


Al llegar  a Caminha, una parada técnica para disfrutar de esta maravillosa población. Plaza do Conselheiro Silva Torres.
Al fondo vemos el torreón del Reloj que hoy alberga el salón noble del ayuntamiento, que en su día formaba parte del recinto amurallado del s. XV. Tiene dos pisos, coronados por almenas y campanario con planta piramidal. Consta de un arco que une la plaza con una calle de la villa.








Ya estamos todos retratados.                                                                                                           


Suso y Miguel posan al pie de la famosa fuente del  s. XVI que adorna la plza. más emblemática de 
Caminha 
                                                                                                                                                                                                   

En una esquina de la plza. está la  iglesia de la Misericordia, que alberga su famoso retablo barroco,
siendo una visita obligada.


Enfilamos unha rua muy bonita que nos llevaría a la Iglesia Matriz


No sin antes contemplar esta casa blasonada

Gárgolas y pináculos manuelinos del ábside de la iglesia.



Esta gárgola, famosa por su figura, la cual representa, digamoslo en un culto catalán: Un caganet.


Y el sumum de los desagües, es este que puede verse,  formando un ángulo. Dice la leyenta urbana de esta localidad, que en él se basaron para fabricar el famoso "Canón da boca torta".

 
La preciosa iglesia matriz al fondo. Construida sobre una anterior románica, está dedicada a N.S. da Asunción. Los detalles decorativos exteriores son manuelinos y renacentistas.


Contemplamos como el Padre Miño desde el Pedregal de Irimia, después de recorrer 350 km vierte en el Atlántico sus aguas.

y van subiendo por ellas, salmones, sábalos, lampreas, angulas....


Dejamos atrás Caminha y proseguimos el viaje al Faro de Montedor. Pero antes







Aquí en Vila Praia de  Áncoca, hacemos un punto y coma en el viaje para reponer fuerzas,
disfuntando, como en antaño, la oferta culinaria de esta villa. Después de una sobremesa distendida, amena,  recordando anecdotas de  nuestros tiempos pasados ¡que tampoco fueron tan pretéritos!
Nos dirigimos a nuestra meta.

A pocos kilómetros llegamos al desvio del Farol de Montedor, pasamos Afife, siguiendo  la carretera de Viana .


Aquí,  explica sus características técnicas: https://es.wikipedia.org/wiki/Faro_de_Montedor. Nos atiende un marino de la Armada Portuguesa, especialista en esta actividad de farero, que muy amable nos atiende y nos cultiva informándonos del funcionamiento del farol y de los diversos útiles relacionados con el faro, expuestos en un
pequeño museo.




Distintas láparas y curiosamente una especie de carbón que encendía el fuego para dar candela, allá en tiempos de siglos pasados.



Esta es la escalera de la torre que nos lleva a través de 115 peldaños,  al sistema optico y lumínico del Faro de Montedor. Eso si, con mucha amabilidad, nos ruegan que no toquemos la barandilla cromada que acaban de limpiar, con no poco trabajo. Así lo hacemos.


El marino-farero, amable él, Sr. Teixeira, nos da toda clase de explicaciones sobre el funcionamiento del alma mater del faro.



La optica: La lente Fresnel   https://www.google.es/search?q=Lente+fresnel&ie=utf-8&oe=utf-8&client=firefox-b-ab&gfe_rd=cr&ei


 La Torre con 27 m. altura y 22 millas de alcance.


   
     

Iniciamos la bajada de los 115 escalones




Abajo, junto a la mar océana, vemos la instalación de las señales acústicas de salvamento: La bocina.



Suso y Miguel, al igual que Nacho y yo (en los bac stays) nos despedimos de esta grata visita.

Volvimos a Áncora para darle una visita a nuestros ancestros en el Dolmen da Barrosa.


Monumento prehistórico megalítico. El mejor conservado de Portugal.


Bueno, aquí dejamos a nuetros antepasados en los sueños de los justos, y tomamos rumbo a donde empezamos este agradable viaje de 100 km., a nuestra civitas tudensis.


1 comentario:

serafin Vilar de Mouros dijo...

Muy bonito, muy bien fotografiado y muy bien explicado con coña ferruxenta